domingo, 30 de septiembre de 2007

Conocerse a uno mismo

Hace un tiempo jugué a un juego peligroso con unos amigos. Eran unas horas libres en la Universidad, y alguno de nosotros, creo que no fui yo, sugirió... ¿por qué no escribimos en un papel, como nos vemos a nosotros mismos, virtudes y defectos y como vemos a los demás y lo contrastamos?. Esto me trae a la memoria un juego que no recuerdo quien puso en marcha, de definir al nick que nos tocaba arriba, lo que percibíamos de él. Aunque nadie se atrevía a ser excesivamente duro.

No fue una idea muy brillante de cara a mantener la amistad, pero la verdad es que sí fue interesante. Cuando me tocó el turno, me sorprendió que ellos pensasen que tenía muchas más virtudes de las que yo creía de mi mismo, y me sorprendieron los defectos que ellos pensaban que yo tenía, porque yo no lo percibía así. Yo veía alguno diferente, quizás peor de los que ellos me decían. Pero me descolocaba darme cuenta que ofrecía una imagen diferente a la que yo tenía de mi mismo.
Quizás porque no para todos es lo mismo una virtud que un defecto, o quizás porque a veces es el grado en que se tengan lo que convierte una característica en virtud, o en defecto.
Ser trabajador es una virtud, excesivamente trabajador no. Ser sincero es una virtud, ser excesivamente sincero te convierte en grosero.
Ayer una persona me dijo que era duro, yo no me veo así, un poco estricto quizás, alguna otra persona me ha dicho que soy friki y nada tímido, cuando los virgos sabemos que es mi timidez lo que hace que parezca así. Muchas personas no creen que sea tímido, sencillamente porque me he reeducado, porque he aprendido a usar mi coraza de virgo para protegerme, y a veces lo que toman por falta de timidez es el brillo de mi armadura.
Conocer a los demás es complicado, pero más complicado es conocerse a uno mismo. Conocerse a través de los ojos de los demás es muy duro, dañino para la autoestima, pero quizás más real.

Encantado de qué me den su opinión.

1 comentario:

DonAire dijo...

Todos somos una representación. No puede ser de otra manera. Los seres humanos aprendemos por asociación y relación, de manera que cuando estamos frente a otros tendemos a modificar nuestros instintos y seguir unas determinadas pautas culturales. Yo defiendo que esta "represión" de lo que somos en un medio cultural es no sólo necesaria sino además totalmente auténtica.